Qué llevar en la mochila



Para rutas en el día, de unas cuantas horas.

– Agua (un litro y medio para un adulto)
– Comida, sin pasarnos. No es aconsejable darnos un atracón en mitad de la ruta, aparte de que tenemos que controlar el peso que llevamos de partida.
– Barritas energéticas, para emergencias. Ocupan y pesan poco, y nos pueden venir bien si tenemos un bajón o si nos retrasamos por el motivo que sea.
– Un móvil. Imprescindible. Para casos de emergencia, tanto para avisar como para que nos localicen. Intenta que la batería esté cargada al máximo antes de salir de ruta. Si la ruta es relativamente larga es mejor llevar el móvil apagado para ahorrar batería.
– Silbato. En caso de que tengamos algún problema, el silbato facilita que nos localicen y gastamos menos energía que gritando.
– Navaja multiusos pequeña. Aquí puedes ver muchos modelos. En España, para que la navaja sea legal tiene que tener un único filo, una hoja de menos de 11cm. y no puede ser automática. No hay problema en llevar una navaja suiza que cumpla estos requisitos. La propia Guardia Civil recomienda llevar navaja entre el equipo recomendable para salir a la montaña.
– Cordones de repuesto para el calzado y/o una cuerda, por ejemplo paracord (cuerda de paracaídas), cordino o similar que son ligeras y muy resistentes. Siempre viene bien llevar algo que permita atar o sujetar cosas.
– Linterna, por si por el motivo que sea nos pilla la noche. Preferiblemente una linterna frontal (ya que nos deja las manos libres) o al menos una linterna normal led. Verifica que las pilas están cargadas y lleva pilas de repuesto en la mochila.
– Protector solar. Sobre todo en verano, pero también para cualquier época del año y si se trata de una ruta a cierta altura sobre el nivel del mar.
– Una manta térmica. Son muy baratas, no ocupan sitio, son ligeras y pueden venir bien en algunas circunstancias.
– Una batería externa o powerbank para poder recargar la batería del móvil en caso necesario. Aquí tienes muchas opciones a buen precio.
– Un pequeño botiquín (Imprescindible. Mira más abajo lo que debería contener)
– Un chubasquero o cortavientos ligero. Aunque dependerá de la equipación que llevemos en función de las condiciones climatológicas. Este sería de repuesto, por ejemplo si vamos a salir con buen tiempo pero vamos a pasar por zonas sombrías, o vamos a subir a zonas al descubierto con viento, o por si nos cae un chubasco no previsto, etc.
– Una muda, ropa de abrigo extra, etc. dependiendo de la época del año, condiciones meteorológicas… Por ejemplo es interesante llevar unos calcetines de repuesto por si se nos mojan los pies.       – Una gorra. Un gorro polar. Una braga… Estos elementos pequeños los podemos llevar dentro de bolsas transparentes tipo Zip para evitar que cojan humedad o se mojen por algún motivo.
– Un par de bolsas de plástico grandes (para traer de vuelta la basura o para envolver cosas en caso de lluvia)

Pero ten en cuenta que entre 4 y 6Kg sería el peso máximo recomendado para ir cómodos. Por encima de ese peso podemos tener problemas a medida que transcurra la ruta. Si sólo hacemos rutas de forma ocasional y no estamos entrenados es preferible ir al mínimo de peso (4-5Kg), cada gramo de más a la espalda se nota cuando llevamos unos cuantos kilómetros.

Teniendo en cuenta que el agua son 1.5Kg, y el peso de la propia mochila estará alrededor de 1Kg, tenemos un margen de unos 2-3Kg para el resto del equipo, que normalmente da para todo lo que realmente necesitamos.

Botiquín



Debemos llevar un botiquín básico que cubra los pequeños problemas de salud que podamos tener (nosotros o las personas que nos acompañan) durante la ruta. El botiquín tiene que ser fácilmente indentificable, ya que si somos nosotros los que tenemos el percance y necesitamos ayuda de otra persona, esa persona tiene que poder encontrarlo fácilmente. Por este mismo motivo no conviene llevar las cosas sueltas por diferentes apartados de la mochila. El propio botiquín conviene llevarlo dentro de una bolsa de plástico en la mochila, para evitar que por cualquier motivo se moje.

Como contenedor: una bolsa de lona o material resistente, o estuche rígido pequeño, identificable fácilmente como botiquín. Aquí tienes muchas opciones, suelen ser bastante baratos. Ten en cuenta las dimensiones. Para senderismo (salidas de unas horas) podemos llevar un botiquín pequeño, que no nos ocupe mucho espacio en la mochila.

– Tiritas
– Un par de bolsitas de gasas estériles
– Vendas compresivas elásticas / venda adhesiva
– Esparadrapo resistente (el de tela)
– Antiséptico (un bote pequeño de betadine o cristalmina)
– Unos guantes de látex. Ocupan muy poco y nos permitirán tratar una herida minimizando el riesgo de infección
– Antihistamínico para posibles picaduras de insectos (por ejemplo barrita para picaduras)
– 2-3 monodosis de suero fisiológico (para limpiar heridas, lavar los ojos..)
– Una pinza pequeña y unas tijeras pequeñas
– Opcionalmente, colirio
– Algún analgésico suave (paracetamol, ibuprofeno)
– Urbasón (muy recomendable llevarlo si hay alguien alérgico a picaduras, por ejemplo para reacciones muy violentas a picaduras de avispas, etc.. Consulta con tu médico)
– Puntos de sutura adhesivos
– Una manta térmica (que puede ir fuera del botiquín, pero conviene llevarla)

Los botiquines hay que revisarlos y reponer el contenido periódicamente, ya que incluyen material que caduca o se irá gastando si hacemos uso del mismo en alguna ocasión.

¿Cómo debe ser la mochila?



La mochila se tiene que adaptar al tamaño de la persona y al tipo de actividad que vayamos a realizar. En el caso de senderismo, para salidas de unas horas (la ruta comienza y finaliza el mismo día), las características de la mochila serían:

Capacidad de entre 20 y 30 litros.

Tiene que tener cinturón de descarga. Es decir, el peso de la mochila tiene que recaer sobre la cadera, no sobre los hombros. Las correas de los hombros sólo sujetan la mochila para que no se caiga hacia atrás, no deberían ejercer presión hacia abajo sobre los hombros. El cinturón de descarga normalmente va acolchado en los laterales para que haya una buena sujeción pero que resulte cómoda.

La mochila debería tener bastante rigidez en el bastidor (la parte que va pegada a la espalda). De esta forma todo el peso se transmite a la cadera. Si la mochila es blanda el peso se dividirá entre los hombros y la cadera, y además la deformación puede llegar a ser molesta porque no reparte los pesos de forma homogénea.

Hay modelos que tienen un acolchado ahuecado para la espalda, o una rejilla que la separa ligeramente para facilitar la transpiración.

La mochila debería tener cinchas de compresión (aunque no es imprescindible, sí es recomendable). Estas cinchas permiten que la mochila quede lo más compacta posible, aunque no vaya cargada al máximo. De esta forma no hay movimientos en el interior o deformaciones durante la marcha, y la carga va más pegada a la espalda, es decir, más cerca del centro de gravedad del cuerpo al caminar.

Es recomendable que la mochila sea impermeable (suelen ser bastante caras) o que incluya una funda impermeable que permita colocarla cuando llueva, para preservar seco el contenido. De todas formas es buena idea llevar el contenido dentro de bolsas de plástico. Para la ropa son muy útiles las bolsitas tipo zip transparentes, que además permiten ver fácilmente el contenido.

Recuerda: peso máximo que debemos llevar: para un adulto el máximo sería de 4 a 6 Kg.