La Loma

Vista de Úbeda

Úbeda y Baeza comparten protagonismo histórico y artístico en el centro geográfico de la provincia: pasear por sus calles es asistir a un desfile de obras maestras renacentistas.

La comarca se extiende en la zona central de la provincia de Jaén, en una banda de paisaje, suave y ondulado dominado por el impresionante mar de olivos, situada entre el curso alto del río Guadalquivir y el río Guadalimar, hasta su confluencia, con orientación SO-NE. Limitada al norte por Sierra Morena, al sur por Sierra Mágina y al este por las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, se abre en el oeste al extenso valle del Guadalquivir.

Vista de Baeza

Su privilegiada situación ha convertido a la Comarca en protagonista de importantes acontecimientos históricos desde la antigüedad que han dejado valiosos vestigios, y una magnífica producción arquitectónica, sobresaliendo la renacentista, que aparece diseminada por toda La Loma encontrando su máximo esplendor en los conjuntos de Úbeda, Baeza o Sabiote.

Vista de Sabiote

Tan abundante como el patrimonio monumental es la artesanía y gastronomía, donde la oferta es impresionante: alfarería y cerámica, forja, cantería, tapicería, esparto, vidrieras y tapices. En el caso de Úbeda, la ciudad de los cerros, alcanzó su mayor esplendor durante el siglo XVI, etapa que coincidió con el proceso señorial del municipio. La familia Cobos-Molina abanderó ese periodo de ordenación urbana y enrequecimiento constructivo, a través de una labor edificadora y de mecenazgo. Entre los mucho que se puede ver en Úbeda podemos destacar la Sacra Capilla del Salvador, la Iglesia de San Pablo, la Plaza Vázquez de Molina, la Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares, el Hospital de Santiago, ect.

“Entre Úbeda y Baeza, loma de las dos hermanas, Baeza, pobre y señora, Úbeda, reina y gitana” (Antonio Machado)

Por su parte, a nueve kilómetros de Úbeda se encuentra Baeza, cuya belleza también cautivó a escritores universales: desde Miguel de Cervantes a San Juan de la Cruz pasando por Luis de Góngora, Jorge Manrique o Federico García Lorca. Pero nadie como Antonio Machado, que fue profesor de gramática en esta ciudad durante la segunda década del siglo XX. Al igual que ocurre en Úbeda, Baeza cuenta con un rico patrimonio donde destacamos su catedral, joya de la arquitectura andaluza, el Seminario de San Felipe Neri, la Plaza del Pópulo o el Palacio de Jabalquinto, entre otros.

Vista de Canena

Pero La Loma además de estas dos ciudades Patrimonio de la Humanidad cuenta además con otros sitios que merece la pena visitar como el castillo de Canena o Sabiote que completa el triángulo renacentista de la comarca de La Loma. Su recinto amurallado fue declarado Conjunto Histórico-Artístico, y desde los miradores o el castillo, reconstruido en el siglo XVI sobre las antiguas fortalezas árabes y romanas, se divisa una bella estampa del valle del Guadalquivir.

Para degustar los manjares típicos de la gastronomía, no pueden faltar platos como el potaje de garbanzos con acelgas, el de habas con berenjenas, los garbanzos mareaos, las empanadillas de vigilia, los andrajos y productos de la matanza como el lomo, la morcilla o los chorizos, el bacalao al estilo Baeza, la pipirrana, el arroz caldoso o la carne entomatada y dulces como los virolos, las flores de esponja o las empanadillas caseras de almíbar y los ochíos que harán las delicias de los paladares más exquisitos. Todas estas viandas se pueden regar con sus espléndidos vinos de Torreperogil, aguardientes y bebidas anisadas como el risol y la paloma.

También cuenta con espacios naturales protegidos por sus excepcionales valores como los embalses del Puente de La Cerrada, Doña Aldonza y Pedro Marín, en el Guadalquivir, y La Laguna Grande, zonas húmedas de singular importancia que acogen a numerosas aves acuáticas.