La Campiña

Toda la franja oeste de la provincia de Jaén está ocupada por las tierras fértiles de La Campiña. Sin apenas lazos históricos ni identidad cultural común, el nexo que identifica a la veintena de localidades de la comarca es su hegemonía olivarera; Martos, de hecho, presume de ser la cuna mundial de este cultivo. En su costado norte, el Guadalquivir y las sierras de Andújar sintetizan la mejor versión de la naturaleza.

Vista de Martos

La ruta por la comarca puede empezar a pocos kilómetros de la ciudad de Jaén. Muy pronto, el paisaje industrial cambia por otro mucho más apacible: el que conforma el extenso mar de olivos, cuya perfecta alineación puede hipnotizar al viajero.

La autovía que une Jaén y Martos conduce a Torredelcampo, un pueblo emprendedor que ha sabido combinar la tradición olivarera con una incipiente industria del mueble. Los orígenes del municipio se relacionan con los antiguos pobladores del oppidum (centro político y económico) ibero de Cerro Miguelico. En su término se alzan el castillo del Berrueco y el cerro de Santa Ana. Casi como una prolongación de Torredelcampo aparece Jamilena. En el pueblo con el término municipal más pequeño de Jaén se erige la iglesia parroquial de Nuestra Señora, construida en el siglo XVI por Francisco del Castillo y declarada Monumento Histórico. A tiro de piedra, Torredonjimeno es otra localidad caracterizada por su dinamismo industrial. Allí podemos visitar la manierista iglesia de San Pedro o el templo de Santa María, de estilo gótico arcaizante.

La elevación llamada, simplemente, Peña cobija el municipio de Martos, centro administrativo y económico del sur de La Campiña. El olivar concentra todo el acontecer de la localidad: la producción media de 48 millones de kilos de aceituna por temporada lo han convertido en la principal referencia olivarera del mundo. La Fiesta de la Aceituna, que se celebra cada 8 de diciembre, marca el inicio de la campaña de recolección. El casco antiguo de Martos desprende un rico aroma monumental, como demuestra la iglesia de Santa Marta, construida sobre una antigua mezquita, o el recinto amurallado coronado por la Torre del Homenaje.

Todos estos pueblos está unidos por la denominada Vía Verde del Aceite, que promociona el valor de los abandonados terrenos de la antigua y extinguida línea férrea Jaén-Campo Real.

Vía Verde del Aceite

En la parte norte de la comarca encontramos Porcuna, la antigua ciudad romana de Obulco y cuna del más grande asentamiento ibero hallado hasta la fecha: el conjunto escultórico de Cerrillo Blanco. El Torreón de Boabdil, donde se encuentra el Museo Arqueológico de Obulco, la singular Casa de Piedra o la Iglesia de la Asunción, que conserva tres murales del pintor cordobés Julio Romero de Torres, son también paradas recomendables.

Vista de Arjona

Del patrimonio monumental de Lopera sobresale su castillo, construido por la Orden de Calatrava. Otra muestra interesante es la iglesia de la Asunción, construida en el siglo XV con mezcla de estilos barroco y renacentista. Muy cerca, en Arjona, merece especial mención la iglesia de Santa María y su sobria portada renacentista. La vecina Arjonilla, pueblo de gran tradición cerámica, está vigilada por el castillo del trovador Macías, del siglo XIII, y el templo de la Encarnación, con portada principal renacentista y otra plateresca.

Y llegamos a Andújar, centro neurálgico de la comarca y tercera localidad en importancia de la provincia de Jaén. El puente romano es la entrada más representativa a la ciudad, recostada a orillas del Guadalquivir. Su patrimonio cultural es notable, como lo atestigua la iglesia de Santa María, en cuyo interior se exhibe una pintura de El Greco y un manuscrito de San Juan de la Cruz. La torre mudéjar del Reloj, el palacio renacentista de los Niños de Don Gome o los templos de San Miguel, con un valioso artesonado, y San Bartolomé, de estilo gótico, completan el panorama arquitectónico de Andújar.

Parque Natural de las Sierras de Andújar

Más al norte, el Parque Natural de las Sierras de Andújar se adentra donde Sierra Morena adquiere toda su plenitud paisajística. En el corazón se erige el Santuario de la Virgen de la Cabeza, lugar de peregrinación mariana que alcanza su máxima exaltación el último domingo de abril, con la romería más multitudinaria de la Andalucía oriental.

La zona recreativa del río Jándula, con un puente del siglo XVIII, el área de acampada del Encinarejo o las fincas públicas de Lugar Nuevo y Selladores-Contadero son algunos de los puntos de interés de estas estribaciones, visitada cada año por cazadores y turistas que acuden a contemplar el espectáculo de la berrea del ciervo.