Calcetines para senderismo

Los calcetines son la segunda piel del pie, que lo protege (frío y rozaduras) y que permite transmitir el movimiento a la bota de una forma suave.

Aunque llevemos unas buenas botas, con unos calcetines no adecuados acabaremos con ampollas, heridas en los pies, sensación de frío o simplemente más cansados por forzar la pisada.
Características de unos buenos calcetines:

Siempre tienen que tener la caña más alta que la de la bota.

Preferiblemente que estén fabricados con fibra sintética, ya que transpira mejor y no retiene la humedad como la fibra natural.

Tienen que tener un componente elástico para que queden ajustados al pie sin formar arrugas. Las arrugas de los calcetines son el principal enemigo del pie en senderismo.

Pueden tener refuerzos en la puntera y el talón, que son las zonas que normalmente soportan más esfuerzos durante la marcha.

El grosor lógicamente dependerá de las condiciones meteorológicas, es decir, hay calcetines para invierno, pensados sobre todo para aislar el pie del frío. Y calcetines para verano, más finos y ligeros.