Así es Jaén

Mapa con los 97 municipios que cuenta Jaén

Jaén es umbral, pórtico de Andalucía que trueca la inmensa planicie manchega por un paisaje cuya concentración olivarera, tal es su densidad, que puede llegar a parecer abrumadora. Aislada durante muchos años, felizmente marginada de la vorágine transformadora de los últimos tiempos, la provincia de Jaén tiene a gala el haber sabido salvarguardar la tradicional sencillez y la intacta belleza que encierran todos sus pueblos y ciudades.

Vista de Segura de la Sierra

Como tierra de frontera, fue escenario permanente de seculares batallas de conquistas y reconquistas. Y, por ende, justísima acreedora de a tantos privilegios y recompensas reales que sus destinatarios tradujeron, con inusual acierto y fortuna, en arte y monumentalidad. No en vano Jaén pasa por ser una de las primeras provincias españolas en riqueza artística. Un activo que se muestra de forma especialmente brillante en la capital y en las dos ciudades que son joyas del Renacimiento andaluz y han sido reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2003: Úbeda y Baeza.

Vista de Cazorla, uno de los lugares más visitados de Jaén

Aunque también alejada hasta época bien reciente de las corrientes turísticas, la provincia de Jaén, con sus enormes potencialidades paisajísticas, históricas y monumentales, empieza a ser descubierta como importante destino de un turismo de interior cada día más demandado por el viajero que empieza a diversificar sus preferencias en época vacacional. El paisaje provincial se compone de tres unidades estructurales distintas que se disponen en franjas paralelas orientadas de Este a Oeste: Sierra Morena, la Depresión Bética y las Sierras Subbéticas. El clima, suavizado por los vientos atlánticos, muestra una notoria continentalidad, con inviernos frescos y veranos calurosos. La vegetación natural, en gran parte arbustiva, predomina en las sierras orientales con bosques de pinos y encinas.

Vista de La Mota, en Alcalá la Real

La economía de Jaén combina la minería, predominante en Sierra Morena y la agricultura (olivos, cereales) con la industria del turismo (alto Guadalquivir).

Gastronomía

El hecho de que Jaén se encuentre situada entre otras provincias andaluzas y la meseta castellana ha influido muy positivamente en la diversidad de su gastronomía. Por lo general, la cocina de Jaén es de fuerte carácter, predominando en la preparación de sus platos los aceites de oliva y las especias.

La pipirrana, guiso de bacalao (ajoharina), migas, choto al ajillo, andrajos y garbanzos con gorullos son algunos de la gastronomía tradicional de la provincia de Jaén. Como postres típicos de la zona se encuentran los bollos de aceite con azúcar, que reciben el nombre de ochíos, y los alfajores.

De compras

Andújar es un importante centro ceramista, siendo bastantes los talleres en los que se pueden adquirir directamente piezas tan originales como las típicas jarras grotescas. En Baeza, en los portales de la Alhóndiga, del paseo de la Constitución se encuentran numerosas tiendas de artesanía que ofrecen la típica cerámica vidriada.

En Bailén, por su número de talleres, es un indiscutible centro ceramista de la provincia de Jaén. Se pueden adquirir, a buenos precios, los tradicionales cántaros, orzas y lebrillos, tanto vidriados como sin vidriar. Y en Úbeda, tiene una rica, variada y antigua tradición artesana, tanto por las técnicas como por los materiales utilizados. Los ceramistas y alfareros del barrio de San Millán conservan los métodos de origen árabe, elaborando una cerámica de originales dibujos y diseños. También hay que mencionar a los artesanos del esparto, que fabrican esteras y alfombras bordadas a mano. Los talleres de hierro forjado continúan la tradición iniciada por los rejeros ubetenses en el siglo XVI: realizan artísticos faroles de cristal y hojalata, de características mudéjares.